Los
pies la pisan,
queriendo estar debajo,
la tierra tan pesada
que leve le parece
al pobre desdichado.
Tal vez no viva mucho...
¡Pero he vivido tanto!
Tal vez no viva cuando
la tierra que está yerma
dé flores en verano.
Y entonces que sus besos
estrecharán mis labios,
diré: - ¡Qué torpe he sido.
Pudiendo haber vivido,
mi vida he deshojado!
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