Y me hicisteis que fuese como soy
a fuerza de desdenes.
Si quieren acusar a alguien del crimen...
¡A todas las mujeres!

Aquellas con desprecio laceraron
mi corazón naciente;
las otras con sus besos dieron término
a la apacible muerte.

Y todas os reiréis cuando el cadáver
del sueño no despierte;
pero tal vez de miedo temblaréis
cuando en mis versos llegue...



 

 

 

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