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Ámame, pero no pidas
que te ame yo a mi vez.
Ámame, mas luego olvida.
Tan sólo será un placer
escaso pero muy intenso
lo que de mí lograrás.
Y porque lo sé, te advierto:
No quieras, en vero, amar.
Que es peor la consecuencia;
quiere un día con pasión,
con viva y torpe violencia,
y deja al otro el amor,
pues que sólo habrá en mis besos
pasión lasciva y engaño.
De tu amor no seré preso
como de otros antaño.
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