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Parece que hayas muerto y no
quisiera
haber tenido culpa en esa muerte
pues sé que me quisiste, mas la suerte
mandó que te marchases de mi vera.
Di tú, corazón mío, ¿es que tan
fuerte
su corazón latió de tal manera?
Pienso más bien que fue una pasajera
del tren de mi vivir que, luego, al verte
tan lleno de ilusión se quedó afuera.
Acaso sí es verdad pensó en quererte,
pero al ver tu actitud vil y rastrera
prefirió por su bien mejor perderte.
Eligió bien no ser tu compañera
pues la fama que echaste es de temerte. |
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