En fumar y beber se me va el
rato.
¡Qué caída más tonta! Casi me mato.
Pero está comprobado que el Destino
no quiso que acabase mi camino.
Muchos versos se ocultan en mi mente
que debo dar al mundo y a su gente.
Así, de esta manera, iré fumando
y bebiendo, veremos hasta cuándo.
¿Qué tengo tensión alta? Mala suerte,
de algún modo me ha de llegar la muerte.
Aunque es cierto que yo preferiría
morir muy satisfecho en una orgía.
Mas como es eso cosa que se ignora,
prefiero no pensar en ello ahora.
Apuremos un vaso de buen vino
y llegue cuando quiera nuestro sino. |