Releyendo los versos de Quevedo

  Releyendo los versos de Quevedo
me veo como haciendo lo que hiciera:
Plasmar en Poesía, toda entera,
la historia de una etapa. Así, sin miedo,

adopté de El Villano el simple mote,
relatando los duelos de los días
y contando también las alegrías
que, al ser menos, las pongo de estrambote.

Que es claro que en la vida son las penas
bastante más frecuentes que el contento;
las caras de los hombres están llenas

de huellas de dolor y de tormento.
La dicha y el placer duran apenas;
en cambio, nunca acaba el sufrimiento.

Luchando con afán por ser felices
te quedas con un palmo de narices.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1