Dicen del hombre que vive... 

  Dicen del hombre que vive
para morir solamente,
mas dichoso es el que escribe
y con la luz de su mente
deja huellas de su paso.

No admito, pues, el fracaso
si por mor de mi escritura
no logro, llegado el caso,
vencer en esta aventura
de la vida perdurable.

Desde luego, es admirable
este don que Dios me diera:
Lograr que mi verso afable
caiga en buena sementera
y de ella nazca mi gloria.

El caso es hacer historia;
y si es buena, ˇformidable!
Podremos cantar victoria.

 

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