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Si pensar y pensar en el
mañana
en locos tornar puede a cualesquiera,
pensemos algo menos; de manera
que la razón guardemos limpia y sana.
Que con Quijote, uno y suficiente
aunque al cabo tornara a la cordura,
pero mientras fue presa de locura
a burla le tomó toda la gente.
Hidalgo que lanzaste a aquel molino
lanzadas con furor y que bastantes
chichones te ganaste en el camino,
¿quién le prestó la gloria, tú a
Cervantes
o Cervantes a ti con tan cruel sino?
Son dos preguntas, sin duda, interesantes.
No encuentro solución a este problema
pero mucho me temo que sea mema,
pues si a entrambos los dos llegó la gloria,
¿qué más de quien fuese la victoria? |
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