Timar el sueldo de un mes
a una infeliz invidente
propio de un canalla es,
de un ruin y de mala gente.
Mas hay otros muy elegantes,
que incluso lucen chistera,
que son mucho más mangantes
y te roban la cartera
usando de ingenierías
económicas e inventos.
Temo más sus fechorías
que al que te roba unos cientos.
Porque al que pillan robando
le aplican normas muy duras.
Con el letrado se es blando;
le disculpan, si me apuras.
"¡Ay que ver qué inteligencia
supo tener el banquero!"
El otro es un sin conciencia,
un ladrón y un embustero.
Y es que bien dice aquel cuento
del rico que se emborracha:
"- El señor está contento". -.
Si es pobre: - "¡Vaya una facha!" |