Una vez de Quevedo me tacharon...

  Una vez de Quevedo me tacharon
por ser, a semejanza, inoportuno;
Por escribir poemas en que a alguno
mis palabras su honor pisotearon.

Es verdad que sí anduve con casadas
pero nunca cornudo hice a ninguno.
Los cuernos ya traían. Sí fui tuno
y aproveché las cosas regaladas.

¿Que llamé mentiroso al que mentía?
¿Qué acusé a los que roban con descaro?
Mentir y saquear no es nada raro,

lo vemos por las calles cada día.
Así que lo que tengo es la hidalguía
de ser en los elogios hombre avaro.

Si una cosa me agrada bien la estimo,
mas si no le hago aprecio no hago el primo.
Que hay muchos a quien gusta el "jaboneo"
y a mí ni me apetece ni lo creo.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1