Ese instante de amor
apasionado
que he vivido a tu lado a mediodía
sin duda es la más bella poesía
que pudiera escribir, por muy inspirado
que estuviera una noche. ¡Qué cuidado
que puse yo en tu dicha y tú en la mía!
¡Magnífica y sublime melodía
que los dos a compás hemos tocado!
Director de la orquesta no ha
existido...
¿Para qué si formamos buen conjunto?
Estos sones contigo ya he tañido
durante muchos años, siempre a punto.
Tenemos el compás bien ensayado,
son treinta y muchos años a tu lado.
Y aunque toqué otros sones, por ventura
jamás llegué a olvidar tu partitura. |