| |
Si la lluvia esta tarde cayó
oscura
seguro que el mañana luce claro.
Mi Dios no ha de dejarme sin amparo
por mucho que pecase. Si fue impura,
mi vida, aquél pasado, esa aventura,
repleta de impudicia y de descaro
ya tuvo su final, ya pagué caro
el importe total de la factura.
Es más, hasta he pagado la demora
con altos y elevados intereses.
¿No puede mi potencia creadora
lograr que corran rápidos los meses,
que esta angustia se pase, que mis versos
no sean contra el mundo tan adversos?
Parece que el pecado fue muy grande...
Espero que el Señor pronto se ablande. |
|