A nadie le consiento que me
diga
de un verso de los míos: "No está mal...".
Le acepto que no acepte algún acento
o acepto hasta que afirme: ¡Está fatal!
A mí con medianías no me vengan,
es preferible me larguen el total,
la crítica no ofende; los desprecios
sí tienen importancia capital.
Pues que nunca, que sepa, he sugerido
que yo pueda tener nada especial,
no acepto me critique, por fastidio,
un fatuo baladí intelectual.
Me tengo por poeta muy mediocre
y acepto cualquier crítica cabal,
pero tengo mi orgullo cual persona,
cosa que por mi lado veo normal.
Suelo ser de un carácter bien afable,
mas es cierto que olvido lo cordial
si un pelmazo que no se me presenta
viene a darme la vara. Me es igual
que tenga mil carreras que le avalen,
que escriba de una forma celestial.
Si le atizo en el culo una patada
se marcha hasta el espacio sideral. |