Si de mí dependiera ir al
pasado
para alterar su huella y mi destino
seguro tomaría otro camino
más áspero, más arduo y más cansado.
Pues tan blando fue aquél que he
caminado
que cambió mi carácter y en el vino
me sumergí con loco desatino,
hallándome a la postre fracasado.
Tuve que hacer aquello que ansiaba,
no hacer caso a un estúpido consejo,
que cada uno conoce bien su vida.
Mas hice lo que mal me aconsejaba
mi hermano y hoy resulta que él es viejo
y aunque yo no lo soy ya no hay salida.
Que él tiene su familia muy pendiente
y apenas si a mis hijos yo voy viendo.
Y él se portó peor. Es que en mi mente
hay cosas que no entiendo. |