Esta mañana, pronto, he ido a llevarte...

  Esta mañana, pronto, he ido a llevarte,
igual que siendo novios, ¿aún lo recuerdas?,
cuando bajaba alegre la misma calle,
veloces, rechinantes, las cuatro ruedas.

Veintisiete los años que se han pasado,
ayer éramos niños y hoy ya maduros;
ya los hijos crecieron, no ha sido en vano
aquel beso que un día te di en lo oscuro.

Te pregunté meloso que si mi novia
desearías tú ser, que eras mi amada.
Yo debí de atraerte porque una gloria
brotó de aquellos labios llenos de grana.

Me dijiste: - Sí quiero -. Y con un beso
firmamos el contrato sin un escrito.
No estábamos casados, eso fue luego,
pero para nosotros era lo mismo.

Y llegaron los hijos y ahora una nieta,
un regalo del cielo, una hermosura,
una cría más maja que las pesetas
que ha venido del Cielo para mis dudas

disipar de una vez con la mirada,
de esos ojazos grandes que Dios le ha dado.
- Abuelo, deja pronto de hacerte el bala,
escribe más en prosa que el verso es malo.

- Pero no, niña mía. -. Yo le contesto.
- Que las rimas también son cosas buenas;
por escribir un día a tiempo un verso
supe el amor lograr de esta tu abuela.

Y así nació tu padre y con los años
a tu madre también rindió de amores.
Y así has nacido tú. Como oro en paño
conserva mis poemas, nunca los borres.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1