A las puertas de su coche
una pareja se besa.
No se amparan en la noche,
es que ni les interesa
si les observa la gente,
si pasa la policía.
Se nota que en el ambiente
sobra mucha caloría.
¡Cómo ha cambiado la cosa,
cómo han pasado los años!
Para besar a una hermosa
usabas de mil engaños.
Y ahora ella, tan tranquila,
se ha abrazado del muchacho
y le habrá dicho: - Espabila,
veamos si eres tan macho.
Nuevos tiempos, nuevos seres;
no son peores por eso.
Pero entonces las mujeres
daban más valor a un beso.
Y robarlo era una hazaña,
tu fama llegaba al cielo.
¡Cómo ha cambiado mi España!
Y a mí se me fue ya el pelo... |