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He acordado vivir en la
cordura,
dejarme de gabelas y memeces.
Ya sé que esto es difícil muchas veces
pero no es más sencilla la aventura.
Viví una vida llena de locura
y de errores que ya pagué con creces,
pero pienso, mi amor, que tú mereces
que mi mente se muestre más madura.
Se acabó el flirtear y las reuniones
a espaldas de tus ojos, vida mía.
No merecen la pena esas traiciones
que logran perturbar nuestra armonía.
Se acabaron esas locas pasiones,
se acabó para mí la tontería. |
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