Una real boda (II)

  Yo me hago una pregunta
y a ver quien me la contesta.
¿A qué viene, toda junta,
tanta coronada testa?

¿A menear el bigote
a costa de mis impuestos?
Pues ya pueden darse el bote
que aquí no estamos dispuestos

a invitar a los gorrones.
Si sólo que duerman cuesta
un cúmulo de millones,
¡cuando despierten..! La siesta

habrá que hacerles que duerman,
porque dormidos no comen,
ni beben ni a nadie amuerman.
Y a esperar que pronto tomen

ligero el camino a casa
que, cada uno en la suya,
más cortos sus gastos tasa
que cuando están en la tuya.

Porque con pólvora ajena
es bien sencillo el dislate.
Ya casamos a la nena,
caro costó el disparate.

No ignoro que es redundancia
y lo mismo significa.
¡No teman! Hay abundancia
que en léxico España es rica.

Lo que no abunda es dinero
mas no importa, que mañana
casamos al heredero
porque nos da la real gana.

Si después,.al día siguiente,
el colchón hay que empeñar,
lo haremos gustosamente;
pero el caso es enseñar

que aquí vivimos de muerte
a tanto insigne meollo.
Se dirán: - "¡Menuda suerte!
¡Ser rey aquí es buen chollo!".

Mas como quiero evitar
armar polémica oscura,
acabo. No sin citar:
Mejor que el rey vive un cura.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1