|
LXIII
Sonará la campana y su tañido
será triste o alegre, según que
el fúnebre crespón con que me cubran
sea el fracaso o un mágico oropel.
Si el tiempo ha transcurrido sin provecho,
robándome la vida en torpe afán,
su voz sonará triste. Si he triunfado,
en alas de la gloria cantará.
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|