|
XXVI
Si algún día, mi vida,
tú llegas
a un triste rincón
donde luce la sangre:
Allí estuve yo.
Y vagando de noche
en tinieblas
por un corredor,
si ves una sombra:
Allí estuve yo.
Y si ves una iglesia
desierta
donde suena una voz
con un eco dolido en sus notas:
Allí estuve yo.
Y si ves una fosa
cubierta
por un negro crespón
donde brillan Pobreza y Miseria:
¡Allí duermo yo!
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|