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XVIII
Y si ya no volvieras,
¿qué sería
más amargo, morena, para mí:
Si el dolor de no verte
o la nostalgia
de aquel beso tan dulce que te di?
Si la noche te oculta
y en la niebla
del recuerdo te miro yo sin ver...
¡Qué dolor me tortura
cuando pienso
que, quizás, a tu lado no estaré!
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