Sin saber lo que es,
sé lo que siento
y, en el fondo, no estoy
nada contento.
Yo esperaba otra cosa
de tu cariño,
lo mismo que en los Reyes
sueñan los niños.
Como aquél que se juega
en loterías
el salario que cobra
todos los días,
yo me jugué a una carta
la vida entera
y no salió un triunfo
sino una fea.
Bien se ve que la suerte
no me es muy grata.
Nunca me toca el oro,
a veces plata.
Y así es mi vida: Triste
aunque me ría.
¿Conseguiré alegrarla
por fin un día?
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|