- Le da muy fuerte...
- ¡Hasta la muerte he de quererte!
Ya ves si mi amor es firme y fuerte! -.
Es un dúo de zarzuela
que para ti yo he cantado.
La voz ya no es la de ayer,
ya suena el timbre cascado.
Pero que mis sentimientos
son los mismos del cantante,
eso lo sabes de sobra,
aunque la voz ya me falte.
La voz y otras muchas cosas.
Es que ya no soy un crío.
Pero por ti soy capaz
de dar un la sostenido.
O sea, que un sí bemol,
más o menos es lo mismo.
Es que yo aprendí a cantar
con el corazón, sin ritmo.
Mi voz, entonces, sonaba
vibrante como ella sola.
Cuando me ven mis vecinos,
me largan mirada torva.
¡Mira que les he molestado!
¡Mira que lata le di!
Y aún ahora me soportan,
aunque apenas llego al mí.
¡Ay, cómo pasan los años!
¡Cómo se casca la voz!
Mas en mi pecho sigue joven,
latiendo mi corazón.
- ¡Hasta la muerte he de quererte!
¡Ya ves si mi amor es firme y fuerte! -.
Ya no podría decirlo
encima de un escenario,
Pero, seguro, en tu oído,
que aún podría musitarlo.
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