¿Cómo quieres que te diga
que te quiero, montañesa?
¿Te lo digo con palabras
o lo expreso con poemas?
La voz se la lleva el viento,
ya sabes cómo es el dicho.
En cambio, queda por siempre
aquello que queda escrito.
Así que, por esas razones,
yo te lo digo con versos.
Que los versos son perennes,
que no se los lleva el tiempo.
Y cuando alguno los lea,
después de que hayamos muerto,
podrá ver cuánto cariño
se atesoraba en mi pecho.
Lo que no sabrá jamás
es cómo tú me adoraste.
Eso queda entre nosotros,
eso no le importa a nadie.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|