Yo quisiera, alma mía, que a mi lado
te vinieras mañana, mas comprendo
que hay cosas que te atan que más pueden
incluso que tu ardiente sentimiento.
¡Fíjate si comprendo tu postura!
Quisiera que entendieras tú la mía.
No se puede vivir tan separados
cuando tanto te ansío noche y día.
Me enfrento a unos obstáculos difíciles,
lo sé, pero no creas que me importa.
Cuanto más larga y triste sea la espera,
mucho más grande ha de ser esta victoria.
Que el día que te tenga entre mis brazos,
para siempre, que no tengas que irte,
alegres nos reiremos de estas penas,
olvidando, al reír, las horas tristes.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|