¿Por qué todas las mañanas
me andas con burlas y rollos?
Ten cuidado, te lo advierto,
no está el horno para bollos.

No me toques los busilis
con bromitas y con quejas.
Lo mismo que doy dos besos
puedo darte una colleja.

Ironías a mí no
que yo tengo buen talante,
mas como vengas con ésas...
¡Que te compre quien te aguante!

Y así, entre bromas y veras,
nos despertamos al alba.
Ese alba que yo espero
con inquietud mas con calma.

Y es que te quiero, pequeña.
¿De verdad no lo comprendes?
Pues no lo dudes más nunca.
No lo soporto más veces.

¡Ay, montañesa preciosa!
Si yo sé lo que te falta...
Y tan sólo de pensarlo
tengo un nudo en la garganta.

Te falta que te acaricie
el fulgor de mi mirada.
Seguro que si lo hiciera
no estabas malhumorada.

Es que la distancia es mucha...
Tu corazón, dividido.
Por fortuna soy consciente
y echo tu enfado al olvido.

Mas muy en serio te lo aviso:
No vengas con tonterías.
Yo no busco a otra mujer,
me basta con que seas mía.

Poema anterior                   Menú            Poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1