¡Cuánto tardas, amor!
Y es que la espera
consume al más calmado
en cruel hoguera.
¡Ay, si llegases!
Te tomaría en brazos,
cobijando tu cuerpo,
mi bien amado.
Mas ya estás cerca.
Ya percibo en el aire
el halo de tu aroma
llegar fragante.
¡Llega ya, vida mía!
Ya está cercana,
de cuando iré a buscarte,
la tarde ufana.
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