Yo no creeré en brujerías
pero en el Destino sí.
No en que me echen las cartas
pero sí que creo en ti.
Y ese presagio que han hecho
me lo tengo que creer
porque sé que tú me quieres
y en eso sí creo, ¿ves?
Nadie puede adivinarme
lo que para mí es verdad.
Y que tu me quieres, niña,
es hermosa realidad.
Así que basta ya de conjuros
y consultas al tarot.
No necesito las cartas
para conocer tu amor.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|