¿Vas a venir? Dime cuándo
que me encuentro ya impaciente,
acelerado y fatal.
Por favor, no tardes mucho,
sé contigo consecuente
y ten con ambos piedad.
Que no podemos más tiempo,
aunque usemos la razón,
sin abrazarnos estar.
Que son más fuertes las ansias,
que más puede el corazón
que la mente y su pensar.
Que ya no vivo, alma mía,
pensando en ti a todas horas,
aunque lo quiera evitar.
Rompe los lazos que atan
a esa casa tu persona...
¡pero vente, vente ya!
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|