Si te insisto en que vengas es que quiero
tenerte una vez más, amada mía.
Sin ti es que no tiene ni sentido
el transcurrir las noches y los días.
Los días se me hacen aburridos.
Sólo al hablar contigo me contento.
Pero las noches, ésas se hacen eternas
al no tener cerca de mí tu cuerpo.
No podemos estar ya separados.
Tienes que preparar la hora y el momento.
Como no vengas pronto, te lo aviso,
puede ser que al venir me encuentres muerto.
Muerto de amor, de pena y de nostalgia,
que yo nunca pensé que se podía
morir así, por no tenerte cerca,
pero hoy, sin ti, siento perder la vida.
¡Misterios del amor y del deseo!
Tristeza sin final que inunda el alma...
Nunca creí que se sufriera tanto
por estar lejos de la persona amada.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|