Eres más buena que el pan
y tu cuerpo una delicia.
¿Qué más podría soñar
que gozar con tus caricias?
Encanto, lo tienes todo.
Belleza, más que tú opinas.
Pero lo que me vuelve loco
es tu risa cantarina.
Siempre llevas la razón.
Tu carácter es muy fuerte.
Mas luego llega mi amor
y no puedes defenderte.
Altiva ante los demás,
ante mí pierdes el fiero
ademán. ¿No sabes ya
el por qué tanto te quiero?
Tranquila estate, mi bien,
no pienses en necedades.
Yo te seré siempre fiel
porque, como tú, no hay nadie.
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