-
¡Abrázame! -. Es tu palabra favorita.
Y yo, cariño, te estrecho entre mis brazos
para que nadie de mí pueda alejarte,
para que nadie consiga separarnos.
Porque todo se opone a nuestro anhelo,
que la vida ha marcado nuestros pasos.
Pero no me resigno a que sea cierto,
a que tengas que irte de mi lado.
Y en tanto que te tenga así abrazada
yo soñaré y nunca será en vano,
que aunque despierte y vea que estoy solo
aún sentiré tu cuerpo al mío pegado.
Que aunque hayas de irte y quede solo,
jamás me sentiré abandonado.
Tendré la compañía de tus besos
y esos nadie podrá nunca robarlos.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|