Decir:
- ¡Te quiero! -, es muy fácil.
Sentirlo en verdad, no tanto.
Mucho coraje es preciso
para sentirlo y no hablarlo.
Es imposible callar
y en el silencio guardarlo
cuando se siente de veras
y el corazón late raudo.
Yo así me siento, mi vida.
Hoy me siento enamorado.
Mas no quisiera decirlo
por si te sonara a falso.
Que sabes que muchas veces,
esas palabras, mis labios
las han dicho a otros oídos...
Y puede que no hagas caso.
Pero te juro, en verdad,
que no miento al proclamarlo.
Mañana, no sé qué habrá.
Mas hoy, sin dudas, te amo.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|