¡Apártate,
amor de ayer!
Deja venir al de ahora;
que mil suspiros robaste
a mi alma soñadora.
Apártate, amor de ayer,
deja venir al de hogaño.
¡Piérdete en la negra sombra
del olvido y del engaño!
Deja a mi mente pensar.
Deja a mi cuerpo vivir.
Si me sumiste en la pena,
deja que hoy viva por fin.
Poema
anterior
Menú Poema
siguiente |