Calma...
Paz en mi alma...
Dos palabras que añoro
como un tesoro.
A fuer de haber buscado inútilmente,
hoy reinan en mi vida y en mi mente.
Calma.
Que acalle la alarma
que dominó mi vida en este año.
Que vuelva la paz de antaño,
que el agua se remanse mansamente
y deje de correr como un torrente.
Calma
con voz enamorada,
con besos y caricias de ternura,
los restos desgraciados de locura
que agitan mi vivir tan torpemente
y dame tu cariño, como siempre.
¡Vuelve a mi lado y haz que viva!
¡Dame tu amor, tus besos, tu alegría!
Olvida la traición de un mal instante
y quiéreme muy dentro, igual que antes.
Poema
anterior
Menú Poema
siguiente |