Cuando
escucho tu risa
cascabelera
mi corazón se inflama...
¡Y de qué manera!
Cuando escucho tu risa
tan cantarina
mis labios son la imagen
de una sonrisa.
Cuando escucho tu voz
cuando te enfadas,
mis ojos se sonríen...
Luego, tú callas;
te quedas en silencio;
yo, nada digo:
Es mejor oír el pálpito
de tus suspiros.
Cuando escucho tu risa
cascabelera
yo movería el mundo
por estar cerca.
Y, entonces, abrazarte,
buscar tu boca,
cubrirla con mis besos...
¡Ay, mente loca!
Soñar un imposible,
una quimera...
Mas despertar del sueño
nunca quisiera...
Cuando escucho tu risa
cascabelera
el corazón se inflama
y se me alegra...
¡Si pudiera en tu risa
calmar mis penas!
Poema
anterior
Menú Poema
siguiente |