Cada cual a su faena...

  Cada cual a su faena,
cada cual a sus quehaceres.
Desde aquí no paso pena
viendo tan lindas mujeres.

Tampoco calor ni frío,
que tengo aire y estufa.
Cuando lo pienso, me río:
Bien vive quien bien se enchufa.

Este mundo es de los listos,
del que a buen árbol se arrima;
el que es tonto, echando mixtos
se va al fracaso. Y encima

le llueven palos a mares.
Búscate pues un padrino
que cuide tus avatares
y que te dé un buen destino.

Con él, la fama y fortuna
ya te vendrán regaladas.
O rica búscate alguna,
que las hay acaudaladas.

Existen muchas viudas
bien cargaditas de duros...
A ti no te quepan dudas,
que te cubran los apuros.

Que la vida es corta y breve
y el amor es tontería;
procura que te sea leve
la carga de cada día,

Pues si se hiciera pesada
llegará el aburrimiento;
haz que tu vida sea alada,
tan ligera como el viento.

Mas procura que tu paso
deje huellas en el mundo.
Ni el éxito ni el fracaso,
pero que pises profundo.

La frente bien levantada,
la mirada divertida.
Ésa, mi buen camarada,
es la razón de una vida.

No vivir como un borrego,
pasar como un inconsciente.
Que puedan exclamar luego:
- ¡Éste fue un hombre valiente!

Vivió una vida muy sabia,
muy cabal, muy inteligente.
Nunca le hallaron en Babia.
Y, además, dejó simiente.

Hagámosle un monumento,
debido a su inteligencia,
su valor y su talento
para gozar la existencia.

 

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