¿Qué me aguarda en la calle
en la mañana,
qué singular futuro el que me espera
aguardando a pie firme en una acera
que vengan a comprar? No habrá ventana
que del cliente me aparte; sólo gana
de acercarme a la gente y, como fiera,
luchar para vender la tira entera,
la Suerte, la Fortuna... Más galana
habrá de relucir esta sonrisa,
que llegue a convencer que compradores
son de felicidad y que mi risa
agradece de veras sus favores.
Que transcurra esta noche muy deprisa;
mañana venceré los sinsabores
pues pienso que la empresa no es
sencilla.
Bien digna de un villano de esta Villa. |