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La gente pasa y pasa, mira y
mira,
lo piensa, se decide y sigue andando.
Se ve que la cartera va menguando,
que del mes el dinero ya no estira.
Son muchos ya los gastos, no se tira
el dinero en el juego aunque, soñando,
todos nos vemos ricos, pero cuando
ve vacío el bolsillo se retira.
La suerte no se encuentra de repente,
hay que saber buscarla con paciencia;
aquél que la desprecia se arrepiente
al comprobar la lista. Es una ciencia
que aprendí de mi padre. Fue paciente
y un día le tocó. ¡Buena experiencia!
Supo comprar el número premiado
en el instante preciso y acertado.
Si no juegas, no sueñes que te toque;
pero juega con tino y buen enfoque. |
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