| |
Cuando menos te lo esperas
pueden surgir aventuras,
se van a recolectar peras
y hallas guayabas maduras.
Yo el ligue no lo buscaba;
es más, ni lo pretendía.
Iba a ver si me compraba
un cupón para este día.
Y, mira por donde, dijo:
- Dame el cupón más valioso,
que yo te daré, mi hijo,
a cambio, lo más sabroso.
Le devolví la mirada.
- ¿Cómo te llamas? -. - Karina...
- Hermoso nombre, me agrada,
muy dulce, de golosina...
¿Me dices el celular
y nos vemos este martes?
Hoy tengo que trabajar,
me quedo solo y tú partes. -.
Y el martes puede haber cita
con la bella americana,
que verla es Gloria bendita
y amarla... ¡de buena gana! |
|