| |
De que ansías mi amor no
tengo duda,
mas por más que quisiera es que no puedo
amarte como quieres. No es por miedo.
es por comodidad, somera y cruda.
Ya sé que mi expresión suena muy ruda,
egoísta y tenaz; pero no cedo:
cumpliré mi deber, aunque me quedo
con el alma, confieso, muy desnuda.
Existe otra mujer, ya lo sabías.
Y, sabiendo, aceptaste el compromiso.
Cambiaste tu pasión por poesías,
que en hacerlas no fui nada remiso.
Las palabras de amor sí fueron mías,
mas si quieres las tacho si es preciso. |
|