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El día ha amanecido
esplendoroso,
brillando un sol tenaz, resplandeciente;
alegre hoy mi espíritu se siente,
contento de vivir y ser dichoso.
Hay días que se nota que es hermoso
vivir y que parece más caliente
la sangre palpitando; y, en la frente,
alumbras el poema más hermoso.
Es bonito vivir, mas siempre existe
quien goza relamiéndose en la pena;
aquél que no se ríe con un chiste,
que siempre la botella semillena
a contemplar alegre se resiste;
quien antes de comer sueña en la cena.
Bien quisiera sacarle de su engaño;
mas lo mismo lo intento y me hace daño,
pues piensa que un afán doble me guía.
Es tal su necedad y tontería. |
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