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Ya me lo dijo mi abuela:
- La avaricia rompe el saco.
A pesar de ser tan listo,
¡qué bien que me la han colado!
Me la han metido torcida,
del derecho y del revés;
además, no tengo excusa
pues me han metido hasta el pie.
Y todo por ser ansioso,
por muy barato comprar;
lo malo, que fue un "amigo"
y eso ya me irrita más.
Pero, consciente del hecho,
dándome cuenta, ¡pardiez!,
por muy golfo que él resulte
más golfo el timado es.
¿Y a quién reclamo yo ahora
de un fulano que no sé
ni siquiera el apellido?
¡Si es que soy tonto, joder! |
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