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¿Cuál será mi Destino?
Bien quisiera
que una vieja gitana lo dijese,
leyéndome la mano, y aunque viese
cuan malo es el final que al fin me espera.
No le temo a la Muerte, es pasajera
que acompaña mi andar y aunque no fuese
amiga desde el día en que naciese,
desde luego es eterna compañera.
Mas temo, sí, estar solo en mis
finales;
que nadie quiera hacerme compañía,
que nadie, con amor, cure mis males
echándome una mano en la agonía.
La Vieja acudirá; bien puntuales
son sus citas de amor, ¡por vida mía! |
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