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Ya se acaban las cortas
vacaciones,
preciso es ya volver raudo a la brecha;
jirones tengo el alma casi hecha
por culpa de forjar mil ilusiones.
Bien dije que soñé nuevas pasiones,
bien supe que mi mente en otra endecha
se habría de perder y que, deshecha,
tendría que llorar. Nuevas traiciones
mi maldad preparó como venganza
de aquellas que hace tiempo me engañaron;
arranqué la ilusión y la esperanza
a quien no tuvo culpa. Sí me amaron
esta vez de verdad, mas fue imposible;
el Hado es, en verdad, impredecible.
Si daño te causé, bien que lo siento;
espero que te calme este lamento. |
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