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Todo esto pasó hace 40 años
Hay acontecimientos que quedan en la memoria aunque pasen décadas. En esta entrega damos repaso a un año cuando no solo ocurrió en Sunday Bloody Sunday que cantaba U2 sino otros hechos que aún hoy nos sorprenden, horrorizan y conmueven. Aquí mencionamos cinco, extraídos de una larga lista
FEBRERO, 2012. La crisis de energéticos se agudizó en un año que, en México, fue llamado "de Juárez" por el entonces presidente Luis Echeverría.
Eran tiempos en que a los Héroes Que Nos Dieron Patria no se les podía tocar ni con el pétalo de una broma por lo que el cómico Manuel "Loco" Valdés fue suspendido temporalmente de la televisión cuando dijo que en 1972 "recordamos al
primer bombero de la patria, bomberito Juárez y a su esposa Manguerita Maza de Juárez". La guerra de Vietnam se había convertido ya en un pantano ("quagmire") para los Estados Unidos y Ringo Starr alcanzaba su primer hit solista con "Photograph", que llegó al primer sitio. El ex beatle dio en total cinco campanazos al primer lugar en el
Billboard norteamericano, suerte que ningún otro de sus compañeros, aun Paul McCartney, pudo igualar.
Fue también ese año cuando se intentó revivir los musicales con Cabaret, estelarizada por Liza Minelli y dirigida por Bob Fosse. La cinta parecía ir directo a conquistar el Óscar pero al final fue derrotada por
El Padrino, que con el tiempo ha demostrado ser muy superior. Se anuncia que Roger Moore será el nuevo James Bond en una película que tendrá "más acción, aventura e intriga" que las anteriores entregas.
Live and Let Die sería estrenada al año siguiente.
Pero de todos los acontecimientos de 1972 hubo cinco en específico que distinguieron a lo que serían los años setenta; tragedias naturales y películas que cambiaron drásticamente el rostro del cine. Hace cuatro décadas, estos acontecimientos fueron de primera plana.

SE ESTRENA EL PADRINO
Mario Puzo era un escritor ítalo-americano que había escrito varias novelas sobre la mafia. Sin embargo fue
The Godfather la que cayó en manos del director Francis Ford Coppola, por entonces aun medianamente reconocido en Hollywood. Tras la quiebra de sus estudios Zoetrope Coppola buscaba capitalizarse y hacerse de un nombre. "Desde el momento que comencé a leer la novela supe que era imperativo llevarla al cine", dijo a David Breskin durante una entrevista con
Rolling Stone, "la descripción era tan perfecta, tan poderosa, que podías ver a los personajes al mismo tiempo que la leías". Tras asegurar los derechos a principios de 1971 Coppola buscó financiamiento hasta por debajo de las piedras. Fue una labor difícil pues nadie pensaba que una película sobre mafiosos tendría éxito en pantalla; "creo que en esa ocasión es cuando más escuché la frase 'esto es una locura, Francis... mejor haz otra cosa...'", refirió a Breskin.
Al principio así parecía, en especial para lograr al casting que Coppola tenía en mente. La parte más difícil fue conseguir a Marlon Brando, quien recién había actuado en Las Tango in Paris y había recibido fuertes críticas por las escenas de fuerte contenido sexual --su coestelar, María Schneider, tras acusarlo a éste y al director Bernardo Bertolucci de "pervertidos", afirmó que la violación anal había ocurrido realmente-- por lo que el afamado actor ya no quería saber nada del cine. Tras una intensa labor de convencimiento, Coppopla logró persuadirlo aunque Brando le advirtió "si gano el Óscar no pienso ir a recibirlo". El cineasta pensó que se trataba de otra de sus declaraciones medio en serio, medio en broma.
El casting fue creciendo al integrarse un jovencísimo Robert de Niro, un actor de la escuela de actuación Stanilavksy llamado Al Pacino, James Caan y Talia Shire, hermana del director y madre, por cierto, de Nicholas Cage. No se sabía en ese tiempo, pero El Padrino incluye uno de los repartos con más calidad en la historia del cine y, más importante aún, Coppola supo como hacer que cada uno diera lo mejor de su parte. El rodaje comenzó en junio de 1971.
El Padrino narra la historia de Francesco "Don Corleone", un mafioso emigrado de Sicilia e aparentemente inspirado en Lucky Luciano. Es una historia desarrollada en los 50 y que ha pasado a ser parte de la cultura norteamericana de modo que frases como "una oferta que no podrás rechazar" y "ve al colchón y lucha" tienen importancia similar a "Luke yo soy tu padre" o "Scarlett, la verdad, me importa un bledo". La cinta recibió elogios inmediatos de la crítica y el público; el crítico Peter Travers la llama "una muestra impecable de lo que debe ser el cine" mientras el fallecido Gene Siskel escribió que "El Padrino es arte, simple y sencillamente arte del mejor cine".
La historia es sumamente violenta, pero la violencia se manifiesta luego de una diálogos y una trama a la que no puede quitársele un solo minuto pues perdería su calidad y esencia. Coppola decidió mantener la historia original donde Don Corleone es asesinado, seguro que la historia estaba cerrada, redonda. Sin embargo a los pocos meses inició el rodaje de El Padrino II, con Brando fuera de escena. Y aunque el temor del director era que su ausencia menguara su cualidad, esa cinta mantuvo su alto estándar de calidad.
Como se esperaba, El Padrino ganó el Óscar a mejor película y director, suerte que se repetiría al año siguiente. Y Brando cumplió su palabra: cuando se le mencionó como ganador a la presea, en su lugar apareció una supuesta nativoamericana (en realidad una actriz) quien
leyó un comunicado donde el actor rechazaba el Óscar en protesta "por el trato que se le da a los indios norteamericanos en este país".
En 1990 un Coppola urgido de dinero rodó El Padrino III, con resultados mediocres pero devastadores entre la crítica. La primera obra maestra, sin embargo, cumple este año cuatro décadas de haber sido estrenada.

UN TERREMOTO DEVASTA MANAGUA
Durante la madrugada del 23 de diciembre un terremoto de 7.5 grados golpeó a Managua, la capital de Nicaragua. La ciudad dormía de modo que muchos habitantes murieron sin haberse enterado del desastre, que cobró alrededor de 20 mil víctimas. De inmediato se enviaron toneladas de víveres, ropa, medicinas y casas de campaña. Sin embargo pronto trascendió que el gobierno del dictador Anastasio Somoza acaparó la ayuda, condicionó su entrega a los simpatizantes o bien empezó a venderla en jeeps del ejército que se colocaban en las esquinas.
Aquella aberración provocó protestas de los grupos humanitarios los cuales advirtieron que suspenderían la ayuda si continuaba siendo controlada por el gobierno somocista. Mientras tanto, en la devastada ciudad comenzaron las epidemias, los incendios y los saqueos. Indignado, el beisbolista Roberto Clemente (ver más abajo) decidió ir a Managua para supervisar personalmente la entrega pero falleció cuando el avión en que viajaba se desplomó poco después de salir de Puerto Rico.
La endémica corrupción del somocismo quedó expuesta con el terremoto por lo que la guerrilla sandinista encontró el terreno abonado para deponer al dictador, quien no entendió la lección y cometió más torpezas que aceleraron su caída, entre ellas el asesinato del periodista opositor Pedro Joaquín Chamorro seis años más tarde.

OLIMPIADAS Y TERRORISMO EN MUNICH
Cuando el Comité Olímpico Internacional otorgó la sede a Munich a principios de 1967 se pensaba que ese sería el mejor modo de reconciliación en un país que aún sufría por las heridas de la segunda guerra. Eran tiempos en que la guerra fría aún hacía temer por una confrontación nuclear, mientras que por el otro lado el terrorismo volvía a calar en Europa. También había otro punto que muchos vieron con esperanza y satisfacción: en 1970 la delegación israelí confirmó su participación a los Juegos. Era una manera simbólica de unir a dos pueblos víctimas de la locura hitleriana y el prejuicio racial.
Los Juegos Olímpicos de Munich comenzaron con una soberbia inauguración y con el nadador norteamericano Michael Spitz que comenzó a coleccionar oro desde que arrancaron las competencias. La armonía se rompió brutalmente al sexto día cuando un comando de la OLP irrumpió en la Villa Olímpica y secuestró a 11 atletas israelíes. Cuando los secuestradores salían de la villa olímpica con los rehenes un grupo especial trató de rescatarlos. El saldo fue de 14 muertos.
El COI decretó solo un día de luto, algo que levantó protestas entre quienes pedían que los juegos se suspendieran definitivamente. En un comunicado, el Comité señaló: "Los Juegos Olímpicos Munich 1972 continuarán de acuerdo a lo establecido. Suspenderlos sería ceder a las exigencias del terrorismo internacional". Los Juegos también destacaron por la actuación de la gimnasta rusa Olga Korbut y de Mark Spitz, quien se llevó 7 medallas de oro, un récord que fue roto hace apenas tres años por Michael Phelps. Irónicamente, Spitz, quien nació en Tel Aviv, apenas el año anterior había decidido competir bajo la bandera norteamericana.

RICHARD NIXON SE REELIGE Y APLASTA A OPONENTE
Para 1972 las protestas contra la guerra de Vietnam se habían multiplicado por Estados Unidos e incluso habían cobrado víctimas como ocurrió cuando una manifestante murió en el campus de la Universidad Estatal de Kent a manos de la Guardia Nacional. Ese era un año electoral y los medios machacaban constantemente la "arrolladora popularidad" del candidato demócrata John McGovern y predecían la derrota del presidente Richard Nixon. Cuando una manifestación a las afueras del monumento a Lincoln
el Washington Post resaltó el "mensaje potente" de los jóvenes norteamericanos en contra de la guerra. Sin embargo el 14 de noviembre de ese año se efectuaron las elecciones y Nixon resultó ganador con una ventaja del 21 por ciento sobre su adversario. ¿Que había pasado?
Muy sencillo: la prensa norteamericana malinterpretó las señales del pueblo norteamericano el cual si bien estaba cada vez en contra de la presencia norteamericana en Vietnam confiaba que su gobierno daría una salida digna al asunto; en otras palabras, aún dominaba la idea de que los soldados tenían un deber patriótico que cumplir su encomienda antes de volver a casa. Así había ocurrido con las otras guerras en las que Estados Unidos estuvo implicado. ¿Por qué habría de ser diferente esta ocasión?
Las manifestaciones, en cambio, fueron cubiertas en todo detalle y dado que en una de ellas participaron más de 600 mil personas --otra vez, en Washington-- se creyó que un voto contra la guerra equivalía a un voto contra los republicanos. El mismo McGovern cooperó en ello: en más de un discurso prometió que "el primer día de mi gobierno retiraré hasta el último soldado de Vietnam" y llamó varias veces "ridícula guerra" al conflicto. Por otro lado, miles de
estadounidense veían en televisión a unos manifestantes que gritaban consignas a favor del Vietcong y quemaban banderas norteamericanas. "El movimiento se radicalizó y la derecha republicana logró convencer a la opinión pública pensó que estábamos a favor del enemigo", dijo McGovern al periodista David Sheff en 1987. Falso: quienes insistieron en esa coalición fueron los medios, y ni el Partido Demócrata ni McGovern se deslindaron abiertamente de ellos. Sólo hasta una semana antes de las elecciones y cuando la reelección de Nixon ya era inevitable, el candidato intentó virar su discurso aunque ya era demasiado tarde.
Incluso aun tras la derrota de Watergate, la popularidad y el prestigio de Nixon se desplomaron por la percepción de que había mentido y no tanto por la presencia norteamericana en Vietnam.

MUERE ROBERTO CLEMENTE
Nacido en una familia que vivía en el límite de la pobreza, Roberto Clemente supo desde niño cuál sería su destino una vez que tocó un guante de
beisbol. Apenas adolescente fue firmado por los Piratas de Pittsburgh y ahí inició una de las carreras más brillantes en la historia de Ligas Mayores. Roberto Clemente también era un ser humano excepcional pues procuró no meterse en escándalos: fue un hombre de familia y era conocido por su ánimo filantrópico. En varias ocasiones prestó dinero a sus amigos y rara vez le pagaron; "el dinero es un medio, nunca un fin, para conseguir lo que quieres. Ellos necesitaban el dinero más que yo, y cuando yo lo necesite nuevamente se los pediré. Por ahora no pienso hacerlo", dijo medio molesto a un reportero del
Pittsburgh Gazette que lo inquirió al respecto.
Cuando su carrera se acercaba a las dos décadas, el 23 de diciembre de ese año Nicaragua sufrió un terremoto de 7.8 grados, lo cual provocó una devastación en la capital. Clemente tenía muchos amigos ahí por lo que reunió unas dos toneladas de víveres, cobijas y latería. Poco después del primer embarco le comunicaron que miembros del ejército del general Somoza estaban traficando con las donaciones, algo que enfureció al pelotero, quien se encontraba en Puerto Rico al ocurrir el terremoto. Al día siguiente de Navidad anunció a la prensa boricua que viajaría a Managua "para supervisar que la ayuda se entregue directamente quienes así la requieran". El vuelo se había programado para la mañana del primero de enero pero Clemente no quería esperar. El avión, un viejo DC3, ya había tenido algunos problemas en el vuelo; "entrego todo eso y estaré de vuelta para antes de
medianoche", le dijo a su esposa, quien insistió en que no hiciera el viaje. Aún no salía el sol el 31 de diciembre cuando la nave despegó rumbo a Managua en un vuelo que tomaría alrededor de cuatro horas pero se desplomó poco después del despegue, Clemente y otros pasajeros así como los pilotos fallecieron instantáneamente. Se determinó que la causa del accidente había sido el sobrepeso.
El shock entre la comunidad beisbolera fue absoluto, en especial en
Pittsburgh, donde Clemente había tenido que luchar, primero, contra los estereotipos de la afición que aún no veía con simpatía a un latino jugar en Ligas Mayores y, segundo, contra un equipo que llevaba años de racha perdedora. "Clemente nos enseñó nuevamente a ser ganadores", dijo su compañero Willie "Abuelo"
Stargel. Cuando los Piratas ganaron la Serie Mundial de 1979 se la dedicaron a su memoria.. Pero no todo fueron simpatías: parte de la derecha norteamericana criticó a Clemente por haber manifestado sus simpatías por el castrismo. Pero en general todos vieron bien que se se diera entrada póstuma al pelotero al Salón de la Fama pese a que aún se encontraba activo cuando falleció. "Simplemente se dio trámite a algo que inevitablemente iba a ocurrir. Roberto Clemente ya tenía garantizado
su espacio ahí desde hace tiempo", refirió el ya fallecido Walter
Giamatti, ex
comisionado de la Major League Baseball.
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