
Jerry Lee Lewis, el rebelde sinvergüenza
Elvis era un
muchacho bien portado en comparación con este amo del teclado,
tocado a ritmo frenético al punto que se especulaba había realizado
pactos oscuros. Pero al final, Jerry Lee Lewis fue alguien que se
rebeló contra las estrictas reglas familiares, y en el proceso
cometió excesos que aún hoy provocan controversia. Asomémonos a este
pionero cuya carrera se desplomó a milímetros de alcanzar la gran
fama
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FEBRERO, 2026. En los tiempos
por los que hoy vivimos, un personaje tan peculiar como Jerry Lee
Lewis no tendría la mínima oportunidad de iniciar su brillante
carrera musical. A él le tocó nacer y vivir en un país que realmente
enfrentaba tiempos difíciles, sobre todo en un Sur norteamericano
que hervía en prejuicios raciales, no en las fantasías woke
que padecemos hoy, cuando tanto negros como gays y otras minorías
tienen asegurados sus derechos constitucionales.
De hecho, en muchos sentidos, Jerry Lee Lewis ejemplificaba el
espíritu sureño posterior a la guerra civil: me derrotaron pero no
me ganaron; verán todos ustedes de lo que soy capaz.
Aunque este pianista
controvertidísimo en su momento falleció en el 2022 ya casi
nonagenario, su influencia sigue siendo gigantesca. "Sin Jerry Lee
Lewis el tocar un piano me habría parecido una labor sumamente
tediosa", dijo hace décadas Elton John, "Jerry Lee Lewis fue quien
abrió el camino, nosotros solo lo recorrimos".
Jerry Lee Lewis nació en 1935, el mismo año en que nació Elvis
Presley, en el estado de Lousiana, no muy lejos de Tupelo,
Mississippi, lugar de nacimiento del Rey. En su familia abundaron
los transgresores de la ley, en especial la rama paterna, por lo que
no extraña que desde adolescente, la futura estrella del rock and
roll se rebelara contra el mundo en el que había crecido, una
sociedad con convicciones religiosas inapelables y donde se supone
que deberías seguir las reglas para formar una familia e ir
envejeciendo plácidamente. Jerry Lee tenía otros planes en mente.
Cuando Jerry Lee descubrió el country quedó profundamente
sorprendido, pero más aún con la música que la comunidad
afroamericana estaba creando y la que recibió el tempranero nombre
de rock and roll. "Una manera rápida que tenían (los negros) para
acceder a un piano era en las iglesias", recordó Jerry Lee en un
artículo publicado por Rolling Stone en 1971. "Luego de
practicar las partituras religiosas se ponían a interpretar otras
cosas cuyo efecto recorría mi espina dorsal al escucharlas. Obviamente esa música
jamás la tocaban en presencia del reverendo (...) alguien me
pasó una de esas partituras y comencé a practicar con ella no sin
antes advertirme que esa era 'la música del diablo...', tu sabes, la
leyenda de Robert Johnson y todo eso", ello en relación con un
guitarra de blues de los años 20 que supuestamente vendió su alma
con tal de interpretar el blues de una manera que hasta no hoy no ha
sido replicada.
El gusto por esa música y por el country era compartido por sus
primos Mickey Gilley y James Swaggart. Los tres tocaban y cantaban
alrededor de un piano aunque Gilley se especializó en tocar la
guitarra. Con el tiempo los tres primos tomarían rumbos distintos:
Jimmy Swaggart renegaría de esa "música diabólica" para de ahí
convertirse en uno de los ministros religiosos más poderosos de
Estados Unidos con sus ministerios televisados --luego cayó en
desgracia, algo que pronto abundaremos en fasenlinea-- mientras
Gilley exploró el country.
El único que mantuvo su gusto por el rock and roll fue Jerry Lee:
"No puedo negarlo, estoy poseído por esta música", dijo el pianista
en una entrevista con Rolling Stone en 1970, sin descartar
que "vendí mi alma... quizá sí lo hice".
Jerry Lee Lewis viajó a Memphis para
reunirse con otras futuras leyendas en los estudios Sun. Ahí también
estaban Carl Perkins, Johnny Cash y Elvis Presley. Todos ellos
congeniaron y se pusieron a entonar sus canciones preferidas, con
Elvis al piano. Alguien ahí presente tuvo el enorme tino de llevar
una cámara y tomar la foto de un momento que jamás volvió a
repetirse. Esa imagen, conocida mundialmente como "el cuarteto del
millón de dólares", resume la esencia del rock and roll. Tanto la
foto original de esos cuatro megatalentos como el negativo se
encuentran en la Librería del Congreso.
Los éxitos de Jerry Lee Lewis en las listas fueron gigantescos desde
un inicio. "Whole Lotta Shakin' Goin' On", "Great Balls of Fire" y
"High School Confidential", eran enloquecidas ejecuciones de piano,
parte rock and roll y parte un ritmo llamado boogie-woowie. Muy
pronto la comunidad negra contó con su propio Jerry Lee en la figura
de Little Richard, quien también provenía de un hogar con fuertes
convicciones religiosas. Pero mientras Little Richard se inclinó por
explotar la sexualidad a flor de piel (por lo demás un aspecto
básico del rock and roll) e incluso la androginia, algo
escandalosísimo para la época, Jerry Lee optó por la irreverencia,
el desplante y la violencia contenida.
Ambos comportamientos sobre el escenario reflejaban la rebeldía
contra el background religioso en que Richard y Lewis habían
crecido aunque, como se sabe, Richard luego se convirtió en ministro
religioso.
El rock and roll consiguió una popularidad descomunal en Europa,
particularmente la Gran Bretaña donde se realizaban caravanas con
músicos procedentes de Estados Unidos. Jerry Lee viajó al país de
sus ancestros cuando la prensa local sacó a relucir una nota: el
pianista rocanrolero estaba casado con Myra Gayle Brown, una
chiquilla de apenas 14 años y que además era su prima (Jerry Lee
tenía una hija producto de un primer matrimonio).
El escándalo fue mayúsculo: Jerry Lee reconoció que, efectivamente,
Myra Gayle era su esposa pero añadió que eran primos terceros,
costumbre que, dijo, "era común en el sur de los Estados Unidos",
pero el daño a su reputación fu irreparable. Miles de fans
exigieron se reintegraran el precio de sus entradas y la BBC (cuando aún reflejaba la inquietud
del pueblo al que se dirigía en vez de vomitar porquería woke como
lo hace hoy) canceló una presentación en vivo del atrabancado pianista.
A su regreso a Estados Unidos, Jerry
Lee se dio cuenta que la noticia también le había afectado ahí; su
carrera estaba liquidada cuando se encontraba a punto de dar un
salto gigantesco. Los historiadores del rock han referido que, de no
haberse dado ese escándalo, Jerry Lee Lewis se habría convertido en
la figura más grande del rock. El género no habría entrado en pausa
cuando Elvis fue enviado a cumplir su servicio militar en Alemania
y, quizá, la historia de los Beatles habría sido radicalmente
distinta. Los jóvenes británicos buscaban talentos locales tras la
desilusión de Jerry Lee Lewis cuando el cuarteto liverpooliano apareció en
el momento justo.
Con todo, Jerry Lee no perdió
su estatus como pionero del género pese a que jamás logró alcanzar
la grandeza a la que parecía estar destinado.
El segundo
escándalo de Jerry Lee
Durante los 70 se Jerry Lee se
presentó en todos los programas musicales de Estados Unidos y
realizó exitosas giras de conciertos. También se distinguió por
mujeriego; de hecho, su matrimonio con Myra Gayle naufragó luego de
conocerse de sus escapadas aunque el panista siempre insistió en que
fue al revés. Pero su siguiente relación desataría un escándalo aun
peor, aunado al apodo con el que se conocía a Jerry Lee Lewis desde
la década de los 50: The Killer (El asesino).
En una de sus giras por Michigan, Jerry Lee conoció a Shawn Michelle Stephens,
una joven mesera que además era una beldad. La muchacha quedó
prendada de quien ya era un cuanrentón que le doblaba la edad. Shawn aceptó irse de gira
con Jerry Lee quien luego le propuso matrimonio pese a la oposición
de su familia.
"Desafortunadamente, Shawn quedó
deslumbrada por la fama y la fortuna de ese hombre", dijo una de sus
hermanas en un artículo publicado por TIME en 1984, "quizá
ella pensó que ese era su escape a un futuro sin esperanza como
mesera en una pueblo pequeño".
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Afirmar
que el
rock and roll
era "la música del diablo" fue algo para darme publicidad.
Así funcionan las cosas en este mundo... Pero ésta es no es
la "música del diablo", es la música de Jerry Lee Lewis... |
En aquel tiempo, el teléfono y las
cartas eran la única manera de mantenerse en contacto por lo que la
familia de Shawn no tardó en enterarse que el glamour que anhelaba
la muchacha se había transformado en golpizas, escenas enfermizas de
celos, encierros e insultos sin parar. "En cierta ocasión Shawn
recibió a alguien para que revisara la instalación eléctrica de la
casa, y en eso llegó Jerry Lee", recordó la hermana. "Jerry y el
electricista bromearon entre sí, pero cuando éste se retiró Shawn
recibió una brutal golpiza porque supuestamente ella vestía muy
provocativa y había coqueteado descaradamente con el tipo en su
presencia. La vida de Shawn se convirtió en un infierno".
De acuerdo a esa versión y a otro artículo publicado por Rolling
Stone, Shawn dijo que Jerry Lee la tenía amenazada de muerte si se
le ocurría abandonarlo; "¡te llevarás una terrible decepción si me
pides el divorcio para quedarte con mi fortuna!", fue una de tantas
amenazas.
La madre de Sharon recordó la última conversación que tuvo con su
hija:
"Voy a abandonarlo, no sé cuándo..."
"Sharon, son las 3 de la mañana, llámame mañana..."
"No sé si pueda hacerlo. Pero hagas lo que hagas, asegúrate que
nadie me llame y pregunte aquí por mí..."
"Llámame mañana ¿de acuerdo?"
"No sé si pueda, mamá, pero estaremos en contacto". Al día siguiente
Sharon fue encontrada muerta en la residencia de Jerry Lee.
No era la primera vez que ello ocurría con una de las esposas de
Jerry Lee: Jaren Gunn Lewis contrajo matrimonio con The Killer pero
al poco tiempo se separaron, no sin antes que ella exigiera una
fuerte compensación monetaria, todo aunado a una acusación del fisco
por evasión de impuestos y donde a Jerry Lee le fueron embargadas
propiedades, autos y muebles. Y cuando por fin las partes estaban a
punto de alcanzar un acuerdo a favor de Jaren Gunn, la mujer fue
encontrada ahogada en una piscina en Memphis en 1982. Se determinó
que su muerte fue accidental.
La acusación por el asesinato de Sharon recayó en Jerry Lee, máxime
porque sus coartadas eran muy débiles. Al parecer, unos ladrones
entraron a la residencia y encontraron durmiendo a Sharon, aunque
decidieron quitarle la vida cuando ella opuso resistencia. La
defensa argumentó que los "ladrones", que nunca fueron encontrados,
"presumiblemente fueron contratados por el mismo Jerry Lee Lewis".
Hubo otro punto: las manos y la bata del del pianista estaban
ensangrentadas cuando llegó la policía, a lo que Jerry Lee replicó:
"encontré a Sharon bañada en sangre, la levanté y agité su cuerpo
desesperadamente para ver si se reanimaba", dijo. Pero de haber sido
así, alegó el abogado de la familia de Sharon, ¿por qué no reportó
el crimen de inmediato? "Estaba devastado", dijo Lee Lewis, "¿quién
va a buscar un maldito número telefónico cuando acabas de perder a
la mujer que amas?"
Hubo otras irregularidades: el cuerpo aparentemente había sido
removido y puesto en una cama, era evidente que alguien había
limpiado evidencias, además había rastros de sangre en varias partes
de la residencia. Peor aún, pese a que la policía suele exigir que
ningún objeto sea tocado en un sitio donde ocurre un crimen, algunos
objetos fueron extrañamente removidos en el sitio, según detectives
que compararon las fotografías tomadas en diferentes momentos.
Asombrosamente, el Jurado falló
a favor de Jerry Lee Lewis pese a que la autopsia nunca se reveló.
La conclusión de la revista National Enquirer, que destapó el
escándalo, fue que Jerry Lee Lewis tenía "comprada" a la policía de
Ferriday, Lousiana, incluso el juez, además que había otro factor,
según el tabloide: "Inspirado por las ganancias que estaba
produciendo Graceland, la mansión de Elvis Presley, Jerry Lee Lewis
también estaba cobrando la entrada a varias de sus residencias,
incluida la casa donde escribió algunos de sus hits legendarios. De
haber sido declarado culpable, esos negocios se habrían ido a pique
y con ellos el turismo, que estaba beneficiando a muchos otros
miembros de la comunidad".
En 1989 se llevó se estrenó Great
Balls of Fire, película semiautobográfica de Jerry Lee Lewis,
caracterizado por Dennis Quaid. El pianista supervisó el guión
aunque hubo muchos forcejeos con el director ya que algunos
episodios podrían traer demandas legales si se agregaban tal y como
insistía Jerry Lee. "Tuvimos que eliminar algunos episodios y en
otros tuvimos que cambiar nombres", recordó Quaid. "Como suele
ocurrir con un guión llevado al cine, se alteraron algunas partes
para hacerlas más dramáticas o más entretenidas. Esta es la historia de Jerry Lee
Lewis, no la biografía oficial de Jerry Lee Lewis".
Igualmente se acordó que la historia
únicamente narraría el ascenso y caída de Jerry Lee y que dejaría
fuera lo que pasó después, incluidas las muertes trágicas de sus
dos esposas. "Ese episodio habría dejado en segundo plano a la
música, elemento esencial de la historia, para convertirse en una
película de abogados y temática legal", explicó el director Jim
McBride, "lo que buscamos fue explorar la música de Jerry Lee Lewis
y el cómo ésta cambió no solo su vida sino la de millones de
personas".
Jerry Lee Lewis manifestó sentirse "afortunado después de todo", en
una de sus últimas entrevistas, realizada poco después de la muerte
de su amigo Johnny Cash, su símil en la música country: "Han partido
casi todos, Elvis, Carl (Perkins) y ahora Johnny, si yo sigo aquí es
porque mi misión en esta vida aún no es completada (...) no llevé
una vida ejemplar, pero tampoco una vida condenatoria", para
asegurar que el rock and roll como "la música del diablo" fue algo
para darse autopublicidad: "Así funcionan las cosas en este mundo;
pero ésta no es 'la música del diablo', es la música de Jerry Lee
Lewis. Más bien veo el rock and roll como la música que marca tu
rebelión, una música que te dice saca más provecho a tu vida, no te
limites a seguir las reglas que otros han dictaminado para ti..."
Con la muerte de Jerry Lee Lewis en el 2022 --ocurrida dos años
después de Little Richard-- se fue el último pionero del rock and
roll primigenio que aún quedaba entre nosotros. Y en un punto final
que muchos apuntarían irónico: Jerry Lee Lewis fue inhumado a unos
pasos de donde yace su ex esposa Sharon Stephens.