| EN MOVIMIENTO |
¿Cuántos kilos tienes de sobrepeso? ¿Diez quizá? Bien, si el 25 de Septiembre del 2000, esto es, hace exactamente un año hubieras empezado a ejercitarte un poco quemando unas 200 kilocalorías diariamente, el día de hoy habrías perdido unos diez kilogramos de grasa (no de músculo), esto es, estarías perfectamente definido. ¿Buscabas un abdómen marcado? Tendrías unas marcas en tu abdómen que no lo podrías creer, y esto si sólo hubieras invertido unos pocos minutos cada día.
Bien, pues no esperes a que pase un año más sin lograr tus objetivos, empieza ya y el 25 de Septiembre del 2002 estarás luciendo un físico totalmente diferente.
El ejercicio es una actividad muy placentera. Hey, antes de que digas: ¿qué rayos dices? dejame aclararte lo siguiente. Desde luego que no hay nada placentero al levantarte al otro día completamente adolorido después de la rutina maratónica y absurda que un "entrenador" te puso en el gimnasio, o de correr un fin de semana 5 km sin haberte preparado antes lo suficiente. El ejercicio debe practicarse en forma gradual y constante. Debes terminar sin sentirte agotado. Así disfrutarás tus entrenamientos y llegarás cada vez más y más lejos.
Hace un tiempo un amigo con bastantes kilos de más quiso empezar a correr para bajar de peso y casualmente lo encontré en la pista el día de su primer entrenamiento. Empezó a correr a un ritmo muy rápido para ser su primera vez después de meses de inactividad, y además pretendía correr algunas vueltas. Le comenté que bajara el ritmo de su carrera y que caminara una parte de la vuelta y la otra la trotara despacio e hiciera sólo tres vueltas para empezar. Desde luego que no siguió mis instrucciones alegando que eso era muy poco, que el podía correr a ese ritmo y que podía dar la vuelta completa. A las dos semanas no lo volví a ver por la pista. Ahora tiene alrededor de 10 kilos más de sobrepeso y no tiene ánimos de volver a ejercitarse.
Es muy común ver que la gente, después de periodos grandes de inactividad, pretende hacer mucho, y no hay nada ni nadie que los haga hacer menos. Es más fácil encontrar a personas que entrenen de más que de menos, como si entrenar de menos no les fuese a servir, ¿qué, acaso entrenar de menos no es más y mejor que no hacer nada?. El "ego" es nuestro peor enemigo, no dejes que te domine.
Aumenta la actividad que haces a diario. Quítate la flojera que hace que prefieras ir en auto tan sólo unas cuadras en vez de ir caminando, la flojera que te hace tomar el ascensor en vez de las escaleras. El ascensor es para las personas que llevan consigo muchas cosas cargando, para las personas de edad avanzada y para las personas cuya salud esta muy deteriorada o que se sienten en ese momento en verdad debilitadas. Si en tu camino al trabajo, la escuela o a cualquier otro sitio hay escaleras, excelente! sube por ellas con la debida precaución. Quemarás más calorías, harás una mini-sesión de ejercicio y fortalecerás tus piernas. En vez de decir: "hey, pásame el libro que dejé en el piso de arriba, o pásame el vaso que esta en la mesa" ve tú por él. Actívate ya y permanece en movimiento :-)
Ya ves que no hay pretextos para nadie, absolutamente para nadie para no hacer ejercicio, pues todos disponemos de al menos 10 minutos cada día para dedicarlos a ello, en realidad disponemos de mucho más.
Practica algún ejercicio aeróbico, como caminar aprisa, correr, nadar, andar en bicicleta, al menos 3 veces por semana. Si puedes 4 o 5 muy bien , pero con sólo 3 veces por semana es más que suficiente para estar en óptima condición física y acelerar tu metabolismo. Algunos dispondrán de más tiempo y energía, otros no. El ejercicio aeróbico quemará calorías (las que usaste para ejercitarte y las que usarás para que tu organismo se recupere y vuelva a su condición original), hará que quemes energía durante todo el día al acelerar tu metabolismo y dará beneficios a tu salud, además de que los músculos ejercitados adquirirán firmeza.
Comienza con 10 minutos a un ritmo lento, de tal forma que puedas respirar controladamente y sin esforzarte. Tu meta es llegar a unos 20 minutos o a lo mucho media hora con el paso de los meses. Claro que si tu entusiasmo y disponibilidad de tiempo lo permiten, puedes llegar a ejercitarte más de media hora, eso es cuestión personal. Este ejercicio mantendrá fuerte tu corazón y, en sí, tu organismo funcionará como una máquina perfecta. Nunca te sobreesfuerces, siempre deja algo de energía en reserva. Esa energía en reserva será la que hará que te recuperes física y mentalmente de tu entrenamiento y estarás deseoso de entrenar otra vez. Recuerda, todo esto es para llevar una vida sana y tener un físico bien definido y desarrollado a niveles muy atractivos, pero no exagerados. El cuidado, el tiempo en el gimnasio, la dedicación y el dinero, cuando no los esteroides y demás cosas que algunas personas invierten para lograr esos físicos impresionantemente musculados son cosas que salen fuera del contexto que estamos tratando. Tenemos otras actividades que realizar, pero queremos lograr de una vez ese físico que siempre quisimos. y sí se puede, creeme, sólo come y entrena inteligentemente.
Una observación respecto a la respiración. Es muy importante aprender a respirar cuando nos ejercitamos, aunque suene extraño. Muchas veces respiramos como si tuvieramos medio pulmón. Hay que utilizar y desarrollar lo que tenemos, sacarle provecho. La respiración debe ser profunda, tratando de llenar tus pulmones con aire nuevo y después vaciandolos lo más que puedas. De ésta forma estás eliminando todo el bióxido de carbono de ellos y los estás llenando a su capacidad con aire que oxigenará a tus células. Al principio es difícil, pero poco a poco adquirirás la técnica si lo practicas y aumentarán tanto el tamaño de tus pulmones como tu capacidad de absorción de oxígeno, en pocas palabras, te cansarás menos.
Todo esto, junto con un programa de ejercicios sencillos en el gimnasio o en casa, te harán tener el cuerpo que has deseado: estético, firme, y tu salud aumentará.
Ver: Adelgazar