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HISTORIA DEL CAOS
Juvencio Alberto Betancourt Mar.
En los inicios de los años setenta, pocas
personas tenían acceso a una computadora. Lorenz, como vimos, fue uno de los
afortunados. En cambio, Feigenbaum, sólo contaba con una calculadora HP
programable. Si las computadoras de aquella época eran lentas, ¿qué podría
decirse de las calculadoras? Sin embargo, para los espíritus preparados, una
herramienta sencilla puede ser mucho más útil que poderosas máquinas para el
resto.
Feigenbaum se interesó por el mapa logístico de
May. En aquella época, como físico
se sentía frustrado de lo poco que los libros le habían enseñado acerca de
las ecuaciones diferenciales no lineales. Las ecuaciones diferenciales
lineales, las más simples de todas, tenían toda una historia de cerca de 300
años de estudio. Y los científicos habían tenido éxito en su aplicación a la
modelación de muchos fenómenos, como movimientos oscilatorios, reacciones
químicas de pocas etapas, ondas en el espacio, etc. Pero se había hecho a
costa de simplificar el fenómeno: líquidos sin fricción, ausencia de
reacciones autocatalíticas, péndulos de amplitud pequeña. Al considerar más
realismo en el fenómeno, aparecían las no linealidades, que hacían mucho más
difícil, la mayoría de las veces imposible, la resolución. Los libros de
texto estaban fuertemente orientados a las ecuaciones lineales, sólo
llegaban a dar algunas técnicas para la solución de ciertos problemas no
lineales sencillos muy conocidos (como el de el movimiento de un cuerpo
sometido a la atracción gravitacional de otro cuerpo mayor).
Feigenbaum decidió tratar con la no linealidad en algún caso sencillo, pero
que fuese representativo. El mapa logístico era una buena opción. Sencillo,
pero con un comportamiento muy complejo. Con ayuda de su calculadora y de
algo de álgebra, se embarcó a buscar los valores del parámetro a
donde ocurriesen las duplicaciones de periodo, para calcular la razón de
convergencia de la cascada de duplicación de periodo (ver el artículo de
este número de Explorando la Teoría del Caos).
El número que representa esta convergencia es conocido ahora como delta de
Feigenbaum. Lo extraordinario fue que pudo encontrarlo en muchos mapas muy
distintos. De hecho aparece también en sistemas dinámicos representados por
sistemas de ecuaciones diferenciales complicadas. Feigenbaum explica este
fenómeno con ayuda de un método de renormalización.
Lo importante de la delta de Feigenbaum es que es un valor medible
experimentalmente. La duplicación de periodo es una ruta para llegar al
caos, ¿existe sólo como curiosidad matemática o también se presenta en la
naturaleza? Esta pregunta animó a muchos experimentalistas a buscar la delta
de Feigenbaum en fenómenos naturales.
Y la encontraron. En rutas a la turbulencia de líquidos calentados, en
reacciones químicas, en láser, transistores y hasta la caída de gotas de un
grifo.
Aparecían las primeras pruebas de la Teoría
del Caos.
BIBLIOGRAFÍA
1.Glieck, J. Chaos. Making a new science. Penguin Books. New York,
1987
2.Mandelbrot, B. B. The Fractal Geometry of Nature. Freeman. 1983
3.Ott, E. Chaos in Dynamical Systems. Cambridge University Press. New
York, 1993
4.Stewart, I. ¿Juega Dios a los dados? La nueva matemática del Caos.
Grijalbo Mondadori. Barcelona, 1991
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