       
|
HISTORIA DEL CAOS
Juvencio Alberto Betancourt Mar.
Robert May es un físico teórico transformado
en biólogo. Se interesó en cuestiones ecológicas vistas desde un punto de
vista matemático. La ecología tenía desde hace tiempo en uso ecuaciones
diferenciales y mapas para modelar el crecimiento de poblaciones. Una de
ellas (que ya se vio en esta revista desde el primer número) es el mapa
logístico, un mapa no lineal muy simple:
f(x)=ax(1–x)
x nos representa la fracción del
la población que puede albergar un medio (1 es el total posible), a
es la tasa de crecimiento. El modelo quiere decir que la población actual es
proporcional a la población de la temporada previa y a la diferencia entre
esta población y el límite máximo. Este último factor frena el crecimiento.
Se sabía que con ciertos valores del parámetro a, este modelo
se comportaba cómodamente: la población inicial evolucionaba hasta un valor
fijo, un estado estacionario, el cual dependía del parámetro a.
Con otros valores, un poco mayores, de a, la población tendía
a oscilar entre dos números; aumentando a, esta oscilación se
duplicaba a 4 valores. Valores cada vez más cercanos de a iban
provocando nuevas duplicaciones de periodo, hasta llegar al punto de
acumulación donde se supone que la duplicación llega al infinito.
May se interesó no solo por el fenómeno de las duplicaciones de periodo,
sino también por lo que ocurría por arriba del punto de acumulación. La
mayoría de los biólogos (como los físicos en general) preferían no seguir
más allá porque el mapa se comportaba de una manera errática, extraña, no
parecía tener sentido. Los matemáticos habían estudiado la duplicación de
periodo, y muy recientemente, habían encontrado un resultado sorprendente
respecto a las órbitas periódicas (del que hablaremos después), pero las
matemáticas teóricas estaban muy disociadas de las ciencias experimentales,
y no se le había dado la importancia debida.
May las revisó como biólogo. Encontró que más allá del punto de acumulación
existen comportamientos poblacionales no periódicos, pero predecibles. Mas
también vio que un poco más adelante (en el valor de a)
aparecen nuevamente órbitas periódicas (por ejemplo de periodo 5) que, al
aumentar más a, sufren duplicaciones de periodo hasta llegar a
nuevos puntos de acumulación donde desaparece la periodicidad. Finalmente
hay secciones no periódicas que tampoco son predecibles: presentan
sensibilidad a las condiciones iniciales. Parecen comportarse aleatoriamente.
May publicó en Nature, en 1976, un artículo mostrando estas y
otras “curiosidades”. Su objetivo era demostrar que aún modelos matemáticos
muy sencillos exhibían comportamientos muy complejos. Y que esta podía ser
la llave para el entendimiento de la complejidad en la naturaleza.
En la
portada puede verse el comportamiento global de f(x)=ax(1–x). El eje
horizontal representa los valores de a desde 2 a 4, el
vertical representa los valores de x después de 100
iteraciones. Las áreas claras son las secciones donde el mapa es estable y
cae en un comportamiento estacionario o periódico (las ramificaciones son
las duplicaciones de periodo) Las áreas densas son los comportamientos no
periódicos.

May estudio modelos más complejos, por
ejemplo, de epidemias. Se ha visto que éstas se comportan más o menos
cíclicamente. Hizo un modelo de las mismas y predijo que una perturbación
del sistema podría producir oscilaciones mayores antes de llegar al cambio
deseado. Este fenómeno fue observado realmente en campañas de vacunación de
rubéola en Gran Bretaña: parecía que la campaña producía un incremento en la
morbilidad al principio.
May fue uno de los principales promotores del cambio en fijación de los
científicos por los modelos lineales, al mostrarles que en las propias
matemáticas, aún sencillas, podrían encontrar la misma complejidad que
parecía ser el sello de la naturaleza. Si antes se pensaba que esta
complejidad era fruto de la conjunción de muchos factores externos, ¿no
cabría la posibilidad, en realidad, que tuviera su origen en el propio
sistema, por simple que fuera?
BIBLIOGRAFÍA
1.Glieck, J. Chaos. Making a new science. Penguin Books. New York, 1987
2.May, R. “Simple mathematical models with very complicated dynamics”.
Nature. 261 [5560] 459-467
3.Ott, E. Chaos in Dynamical Systems. Cambridge University Press. New York,
1993
4.Stewart, I. ¿Juega Dios a los dados? La nueva matemática del Caos.
Grijalbo Mondadori. Barcelona, 1991
|